Se cuenta con dos detectores de centelleo cada uno formado por un
trozo de plástico centelleador y un fotomultiplicador.
Cuando una partícula cargada atraviesa el material plástico en el
que hay diluidas sustancias activas, se produce una cierta
cantidad de luz. Dicha luz es transmitida primero a través
del plástico y luego por unas guías de luz hasta la
ventana del fotomultiplicador. En el interior del
fotomultiplicador los fotones incidentes (del orden de
unas decenas a centenas ) son transformados en un pulso
eléctrico de duración típica de unos pocos nanosegundos (
rise time) que se transmite por los cables de salida.